En los albores de lo que parece, el inicio de un cambio en el ciclo económico, es buen momento para mirar atrás y aprender de los errores, imprudencias y dejadeces que el común de los mortales puede ir acumulando en un mundo empresarial que no deja tiempo para respirar.

Uno de los sectores más afectados, con mayor número de reclamaciones de nulidad contractual es el financiero. Hemos oído en los telediarios conceptos hasta ahora no familiares como swap, collar, obligaciones preferentes, obligaciones subordinadas, derivados financieros, gestión alternativa, depósitos estructurados, cláusulas suelo y en contraposición a estos términos un incremento de normativa para evitar que volvamos a las andadas, en especial la Directiva MIFID que pretende prevenir que el cliente caiga en la trampa de los objetivos comerciales que las entidades financieras establecen para la mejora de sus ratios de rentabilidad.

Aunque estas medidas van a proteger a clientes y bancos de las mutuas acusaciones en cuanto a la formación del consentimiento regulado en el 1262 y siguientes del CC, estamos muy lejos de la convergencia europea en lo que se refiere al asesoramiento jurídico y la lectura previa a la firma de los contratos de adhesión elaborados por las entidades financieras. Mientras en Europa, ningún osado cliente se atreve a firmar documento financiero alguno previa lectura por parte de su abogado, en España, quizás por razones consuetudinarias, se acude al letrado para que redacte un contrato de arrendamiento mientras se firma a la ligera y sin estudio alguno el contrato de préstamo con garantía hipotecaria para adquirir el inmueble que se pretende arrendar. Este supuesto es trasladable a los ahorros confiados a las entidades y a la firma de los test de conveniencia e idoneidad que determinan el perfil del inversor.

Es tiempo de cambio. Por economía procesal y por seguridad jurídica, acudir a un letrado experto siempre aporta beneficios, algunos de los cuales nunca se conocerán por la reducción innumerable de conflictos.

Carlos Garcia (Licenciado en Derecho)